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Nunca pensé que esto llegaría a pasa ni en mis más locos sueños durante estos años, aquí sentado en su sofá y casi temblando de emoción pensando en lo que me esperaba. En realidad nunca hubiera intentado decirle esto a ella por el miedo de ser un pervertido, hasta el día en que me sorprendió bajando las fotos de Internet de hermosas mujeres, que después yo usaba para masturbarme sin que ella lo notara, y comenzó con preguntas incomodas y revisar entre mis cosas hasta encontrar lo que estaba buscando, una caja llena de fotos, revistas, recortes entre otros. Desde ese día todo cambió, se puso al principio rara y no quiso hablar conmigo, hasta la noche de ayer en que me dijo que simplemente desapareciera todo el día de hoy que me tendría una sorpresa. Espere casi sin dejar de mirar el reloj hasta ahora, son las 10 de la noche y lo único que encontré fue una nota que dice: “espérame sentado!” La espera me mata, apenas me controlo para no saltar hacía mi habitación y ver lo que ahí sucede …. De repente ella aparece delante de mis ojos, tan sensual como nunca la hubiera imaginado, solo el verla me causo una erección casi dolorosa y es que era como la más erótica de mis fantasías echa realidad. Ella calzaba unos hermosos zapatos negros de tacón stilleto, altos y con una correa muy sexy en el tobillo, sobre unas medias negras que dibujaban la línea larga de sus piernas hasta el muslo donde aun con la falda puedo distinguir que son portaligas. La falda es de pliegues, en cualquier movimiento se puede ver la rica carne de los muslos, pertenece a un vestido casi transparente pero que a la vez casi no deja ver nada con un escote que apenas y cubre sus pezones. Se me acerca con paso decidido y se me sientas sobre las piernas y con me susurra al oído: “te gusta?” Apenas puedo asentir, estoy casi congelado ante este espectáculo tan excitante. En seguida ella se levanta y me toma de las manos, me pone de rodillas y hace que mis manos se paseen por sus piernas y sobre su vestido, yo ya no tengo control sobre mí, al fin ella me suelta se aleja diciéndome que no me atreva a levantar las manos que estaban ahora en mi espalda. La música es caliente y muy movida, ella ahora camina al ritmo hacia mi, se para delante de mí y comienza a moverse tan sexy que para mi es imposible verla sin que mi pantalón parezca reventar. Sus movimientos de cadera y sus roces sobre mi rostro a veces solo con la falda y sus hermosas y bien formadas nalgas y otras con sus piernas y esas medias que al solo tocarlas me arrancan un suspiro de excitación. Yo arrodillado quedaba exactamente con vista a sus muslos así que ella incluso puede apoyar sus rodillas en mis hombros y dejarme entrever que ahora ella también estaba excitada, por el perfume de su éxtasis que emanaba de debajo de esa tanga de encaje y de su mirada y la intensidad de sus movimientos y ahora sus caricias sobre sus senos y en sus piernas. Ahora ella pone su rodilla nuevamente sobre mi hombre, y con un ligero empujón hace que caiga sobre el borde del sofá, yo sigo congelado, mientras ella se acerca y se quita la tanga y la usa para sujetar mis manos, ahora ella simplemente se sube en el sofá con las piernas abiertas sobre mi rostro y comienza a moverse al ritmo de la música sobre mi lengua, es un sabor a sexo y deseo lo que saboreo. Ella simplemente presiona su sexo contra mi rostro y continua moviéndose elevando el placer que mi masaje le da entre sus gemidos disimulados, el solo imaginarme su cara llena de placer, es incomparable, ya casi no puedo soportarlo y ella tampoco, su pone de pie, me quita el pantalón mientras me pongo de pie, me empuja entre besos hacia la siguiente pared, me libera las manos, no puedo reconocerla sus ojos de lujuria son tan excitantes y me tienen hipnotizado. Ella toma mis manos y me los pone sobre sus senos y me las presiona sobre sus grandiosos pezones que están duros como rocas y ahora me da un beso, su lengua en mi boca, todo es una fantasía. Ella voltea y se pone a bailar presionándome las nalgas contra el pene, mi erección es increíble, dolorosa y a la vez placentera, cada movimiento es como un orgasmo, y ella aun se mueve delante de mí. Yo estoy desnudo, mi camisa desgarrada y mi pantalón extraviado, ya no soporto y ella tampoco, se me da la vuelta y levantando su hermosa pierna me deja penetrarla, de pie y contra la pared, ella tiene el control, son sus movimientos y es su coño el que me esta dando tanto placer y es su voluntad la que me controla. Toma mi cuello con sus labios y me presiona cada vez más ahí delante de esa pared es ella la que me toma a mi, es ella la que se presiona contra mi pene y me da placer, es ella la que dirige mis manos hacia su culito y es ella la que comienza a sacudirse como loca y a dar gritos de placer ensordecedores. De repente ella deja de moverse, da un paso hacia atrás y me toma del pene, es un dolor sabroso, disfruto sus uñas en mis testículos y de su fuerte agarre, mientras me lleva hacia el centro de la sala, nuevamente comenzó con su baile sexual, me arrincono hacia el sofá y se sentó sobre mi pene, una penetración tan profunda que ahora soy yo el que gime de placer y sudaba a mares bajo el sexo de esa mujer que ahora me parecía desconocida y excitante al punto de estar casi en una escena de película pornográfica, como si ella me estuviera violando y dejando que mis más sucias fantasías sean reales. Ella buscaba mi boca detrás de ella y sus movimientos me quitan la razón como si no existiera nada más, solo escucho sus gritos de placer que ahora son ensordecedores. Sus movimientos se intensifican y yo me quedo debajo de ella y me dejo guiar por este maravilloso sexo. Sus gritos los lanza directamente delante de mi, suenan a puro placer y lujuria, es como una melodía excitante que solo estimula más mi erección, como si sus gritos fueran como una droga sexual, siento que cada uno de sus movimientos es un orgasmo nuevo y poderoso, como nunca en la vida lo había sentido ahora podía sentir en mi pene cada milímetro de sus embestidas, ahora eran casi bestiales y profundas, ella se acaricia por encima del escote y por debajo de la falda, también puedo sentir el movimiento de sus dedos estimulando su clítoris. Sus gritos suben de intensidad y sus movimientos son más fuertes que nunca, casi no puedo respirar por la excitación, ella de repente para y voltea baja y me da un lujurioso beso, nuevamente me empuja y me deja caer de espaldas al sofá, me da furiosos besos sobre el pecho los que sumados con algunos mordiscos dolorosos a los pezones me mantiene en mi estado de inconsciencia, como si solo mi pene, y ella existieran me monta de nuevo como si yo fuera su caballo y nada más, esta vez guiaba mis manos hacia sus senos y me hace presionárselos y acariciárselos y me acerca sus pezones a la boca presionándomelos como si fuera su bebe y estuviera hambriento y me gritaba: “estoy harta que te masturbes con esas zorras en foto, desde ahora mastúrbate pensando en mi” y yo solo puedo decir que si y asentir cuando ella grita y repite eso y me da esos besos explosivos en el cuello. Ahora solo escucho sus gritos y gemidos en mis oídos, solo siento sus nalgas contra mis muslos y puedo sentir que sus temblores son muy fuertes y muy intensos, siento como casi se deshace sobre mi pene y de repente unos gritos fuertes, diferentes llenos de un placer distinto e intenso como si fueran los primeros gritos de placer de su vida, un orgasmo pleno e increíble. Mi primer orgasmo. 561 Visitas 1 Favoritos 15 PuntosFULL-X
juan506
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Relatos eroticos
Mi Primer Orgasmo
Tags: orgasmo fetichista Mujer sexo duro Creado el: Febrero 07, 2010, 03:59:30 |



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juan506
